Un asistente personal IA de The New AI Employee es un empleado de IA dedicado a su administración privada: recibos, suscripciones, renovaciones, citas y documentos personales. Lo prepara todo en borrador y usted decide; nada lo envía ni lo paga un robot.
Se ofrece, se construye a medida: este flujo de trabajo todavía no funciona para ningún cliente.
Un asistente personal IA se ocupa de la parte de la vida privada que se parece a una oficina. Llegan recibos por correo, se renuevan suscripciones que ya no usa, vencen seguros y documentos, hay citas que confirmar y papeles que guardar donde luego se encuentren. Nada de eso es difícil, pero todo junto se come horas de la semana.
Los errores son pequeños y caros: una suscripción que se renueva sola, un documento caducado que se descubre en el peor momento, un recibo duplicado que nadie revisa, una cita olvidada.
No se trata de un servicio de asesoría financiera ni de un banco: es el mismo empleado de IA que ordena papeles en una empresa, apuntado a su vida privada. Lee lo que llega, lo ordena, le avisa y le prepara lo que haga falta en borrador, para que usted solo tenga que decidir.
Se construye a medida sobre los mismos seis pasos que nuestros empleados de IA para empresas, cada vez que se activa, y el último paso siempre es usted.
Lo que obtiene es un asistente virtual que le ayuda a organizar finanzas personales y trámites, sin tomar ninguna decisión por usted.
Un asistente personal virtual de este tipo encaja en cualquier persona u hogar con más papeles de los que le apetece ordenar.
Como todos nuestros empleados de IA, sería nuestro, funcionaría en nuestros servidores sobre sus propias cuentas y se alquilaría por meses. Sus datos y documentos siguen siendo suyos.
No. El asistente personal se ofrece y se construye a medida; todavía no funciona para ningún cliente. Se apoya en la lectura de correo y documentos que sí funciona hoy en empresas.
No. Nunca paga ni mueve dinero. Le dice qué hay que pagar y cuándo; usted paga.
Se quedan en sus propias cuentas: su correo y su Google Drive. El asistente los lee solo para hacer su trabajo, y cada lectura queda registrada.
Una cifra mensual por flujo de trabajo, basada en las horas que le quita de la rutina y en la complejidad de la automatización, indicada por escrito en el presupuesto.
Escríbanos a [email protected] y cuéntenos cuántas horas de su vida privada se le van en papeles.
Bastan tres líneas: a qué se dedica, qué tareas le quitan tiempo y cuánto de su semana le cuestan. Recibirá una respuesta clara sobre si un empleado de IA encaja y cuál construiríamos primero. Escriba a [email protected].
Responde una persona que firma, no un robot.