Este servicio escribe el mapa de procesos de un puesto a partir de lo que de verdad hizo la persona: un empleado de IA lee su correo y sus adjuntos en solo lectura y redacta qué hacía, qué queda abierto, los plazos y un plan de traspaso antes de su último día.
Funcionando hoy: el documento de traspaso de un puesto, escrito desde el historial de correo de la persona, en solo lectura.
Cuando una persona clave deja la empresa, nadie tiene su mapa de procesos. Lo que hacía está en su cabeza y en su correo: qué clientes llevaba, qué proveedores esperaban respuesta, qué plazos vencían, qué tareas hacía sin que nadie se las pidiera. Pedirle que lo escriba todo en sus últimas semanas rara vez funciona.
Lo que se pierde no se ve hasta que falla: un plazo que nadie conocía, un cliente que deja de recibir respuesta, un trámite que solo esa persona sabía hacer. Reconstruirlo después cuesta muchas más horas que haberlo escrito antes.
La transferencia de conocimiento sigue los seis pasos de todos nuestros empleados de IA, y empieza con su sí explícito para leer el buzón.
Lo que obtiene es una documentación de procesos escrita desde los hechos, no desde la memoria, que sirve como manual de procedimientos del puesto para quien llega.
Encaja en cualquier organización donde un puesto concentra conocimiento que no está escrito en ningún sitio.
El empleado de IA es nuestro, funciona en nuestros servidores sobre sus propias cuentas y se alquila. El buzón, los documentos y el resultado siguen siendo suyos.
No. Lo lee en solo lectura: no mueve, no borra y no responde nada. Solo produce un documento en borrador.
Sí, si su buzón sigue en la empresa. Lo ideal es hacerlo antes del último día, para revisar el plan con quien se va.
Describe un puesto, a partir de lo que esa persona hizo de verdad. Para varios puestos se repite el mismo flujo de trabajo, puesto por puesto.
Una cifra mensual por flujo de trabajo, basada en las horas que le quita de la rutina y en la complejidad de la automatización, indicada por escrito en el presupuesto.
Escríbanos a [email protected] y cuéntenos qué puesto le preocupa perder y cuántas horas costaría reconstruirlo.
Bastan tres líneas: a qué se dedica, qué tareas le quitan tiempo y cuánto de su semana le cuestan. Recibirá una respuesta clara sobre si un empleado de IA encaja y cuál construiríamos primero. Escriba a [email protected].
Responde una persona que firma, no un robot.